Manuel Murillo, en representación de Conscienzia, impartió el taller «Liderar la IA con compatencias humanas» en el IES Palau Ausit de Ripollet, dentro de las Jornadas Técnicas del centro: un espacio en el que el alumnado se encuentra con el mundo educativo y empresarial a través de charlas y mesas redondas.
Con el grupo, no nos limitamos a mostrar cómo usar ChatGPT o DALL·E. Les propusimos algo más incómodo: preguntarse qué nos hace humanos frente a una máquina que imita el lenguaje. Descubrieron, generando textos e imágenes en directo, que estos sistemas no piensan ni comprenden: predicen la palabra o el trazo más probable a partir de los datos con los que fueron entrenados. Y que, cuando esos datos arrastran sesgos, la máquina los repite, no porque decida hacerlo, sino porque nadie corrigió ese sesgo antes de entrenarla.
De ahí surgió la pregunta que cierra el taller: si cualquiera tiene acceso a la misma IA, ¿qué marca la diferencia? No fue una herramienta. Fue el pensamiento crítico. Como recordamos con la cita de Alfons Cornellà, «el presente y el futuro son de las personas multiplicadas por máquinas», y multiplicar exige criterio propio, no delegar sin pensar.
Esta es la vocación de Conscienzia: acompañar a colectivos como el estudiantil para que entiendan la IA no como una amenaza ni como una promesa mágica, sino como una herramienta de progreso humano cuando se orienta con ética y pensamiento crítico.